Tres Damas

Poemas

Tres Damas

 

Tres Damas   

Por L.J. Tang

 

Alzad el cáliz por
las Tres Hermanas
Pues en ellas la Triada se convierte en
Unidad
Así como la Pirámide que es solo Uno
y Cero
Alzad el cáliz por
las Tres Coronas
Atadas en carne y
sangre
Atadas en mente y
espíritu
Aquellas cuyos ojos
se llaman Nostalgia y Anhelo
Cuyos labios se
llaman Ámbar y Ciprés
Y sus manos
Oh sus hermosas manos
Una se llama
Vehemencia
La otra Misericordia
Damas de inexorable
forma
Bebed del ponzoñoso
riachuelo
Aquel que corre
debajo del frondoso Árbol
Debajo o Detrás
Arriba y Delante
No importa el llanto
del Loco
La mera canción que
se escucha en el Sendero de la
Corona
Una melodía de
éxtasis y destino
Oh Destino
Sujeto y atado
Esclavo gentil y
traidor
Erecta vuestra forma
Cual siervo de negra
piel
Que en el atardecer
se transforma en marfil y zafiro
Tal es la canción de
las Tres Señoras
Réquiem de Medianoche
Una melodía de flores
y raíces
Nacida de la
inspiración de la Victima
Oh tú el Sacrificado
Aquel que escribe la
funesta o alegre sonata
Guiad a las Hermanas
en su Obra
Y besad sus manos con
un beso bermejo
Dejaos ver los
pálidos rostros
Aquellos en los
cuales la senectud y la juventud son una
Pues Oh mis Señoras
Cuan hermosas son
Seductoras
De Vieja Estirpe
Inalcanzables y
Severas
¿No dejaran que bese
sus labios?
¡Oh No!
Labios intocables y
ajenos
Tesoros de Satariel
Yo cruzare el Abismo
Aquel guardado por el
Can impasible
Sí, sí
Allí las buscare
Más allá del Desierto
Entre las moscas y
los recuerdos
Y los probare
Sí, los probare
Ámbar y Ciprés
Sonrisas que se apagan
Mientras una luz
oscura emerge
Bajo la tonada
Saturnina
Sí, bajo la tonada
Saturnina
1 COMENTARIO
  • Anónimo
    Responder

    poema las tres damas si muy interezante

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